lunes, 21 de noviembre de 2016

Arte desaforado, conferencia de Ángel Cagigas


El pasado viernes 17 tuvimos el privilegio de tener entre nosotros a Ángel Cagigas, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad de Jaén. Durante más de dos horas estuvo compartiendo con un gran número de asistentes (¡cada vez mayor!), su amplia experiencia en el estudio de la relación entre las diferentes manifestaciones artísticas y las diversas formas de "locura" a lo largo de la Historia. Entre la multitud de imágenes que nos mostró, contextualizó y ayudó a entender estuvieron este "Autorretrato" de Adolf Wölfli, la obra "Dos rostros" de Heinrich Müller y "Mi amada Muetti" de Aloise Corbaz. Sin duda, una magnífica forma de iniciar este ya tercer curso en los seminarios de Arte y Psicologías. 
Este 2016-17 sin duda se presenta apasionante. Algunos de los asistentes hicieron peticiones expresas de temas que podríamos tratar en las próximas sesiones, y muy probablemente en la siguiente sesión hablemos de cine y enfermedad mental ¿te apetecería ver algún corto hecho por personas con trastornos mentales graves? 
Quédate pendiente de este blog, en donde pondremos todos los detalles. Mientras, si quieres hacer alguna petición en particular, comentario o crítica, no dudes en escribirnos a samuel@us.es o fjsaavedra@us.es.






viernes, 10 de junio de 2016

Photovoice



   Justo hace una semana, en el marco de los talleres de Arte y Psicología vivimos una de las experiencias más interesantes del año. Los profesores Fco. Javier Saavedra y Samuel Arias coordinamos un taller de photovoice en el que participaron 12 alumnas de diferentes cursos del grado en Psicología y de diferentes máster de nuestra Facultad.
     Pudimos presentar los fundamentos teóricos de la técnica, algunos ejemplos de casos que podemos encontrar en la literatura y que nosotros mismos hemos desarrollado así como las diferentes variantes de la técnica. 
     Posteriormente invitamos a las participantes, en un acercamiento a la técnica, a que hicieran fotos de la facultad de Psicología y escribieran relatos sobre lo que su paso por estas aulas había significado para ellas, y de cómo esperaban que influyera en su futuro como profesionales de distintos ámbitos.
     No consideramos una sorpresa el habernos encontrado con fotos con una altísima carga simbólica e incluso artística, así como como algunos relatos de gran valor literario. Excusas perfectas para discutir y reflexionar sobre esta técnica de tan alto potencial, y de aspectos tan profundos como la idea de Identidad y de memoria autobiográfica, de narrativas vitales y de su proyección hacia el futuro. Una magnífica forma de acabar el curso y pensar en futuros proyectos.

    Presentamos una muestra de algunas fotos y algunos de los relatos que nuestras compañeras quisieron compartir.

       Muy pronto más.
  



















Narración de Sonia Urbano:
Un 8.05 le cambió la vida, a ella, que siempre fue de letras. Sabía quién era, qué quería y cómo conseguirlo, así que se dispuso a ello: su odisea personal. Tres años perdida en el mar, tres años para caer en lo más profundo y convertirse en sirena, hasta no saber quién era ni qué quería, ni cómo conseguirlo. A veces, cuando menos lo esperas, cuando ni siquiera lo has pedido, aparece el barco de rescate y te devuelve la voz. Y dejas de naufragar para tomar las riendas, marcar de nuevo el rumbo. 
Para mí Psicología ha sido caer para levantarme, destruir hasta mis cimientos para renacer como el ave Fénix. Poder saber, ahora, poco a poco, cómo vivir, cómo querer y quererme. Saber reconocer a la mujer del espejo, qué siente y por qué. Ahora me siento sana, me siento en proceso de ser yo. Psicología no ha sido la enseñanza de una profesión, ha sido la puerta a un estilo de vida.







martes, 22 de diciembre de 2015

Arteterapia, un potente instrumento de cambio


El pasado viernes 27 de Noviembre, en la Facultad de Psicología, tuvimos el gusto de recibir a Nuria Carmona, una psicóloga especializada en la terapia psicológica a través del arte.


Comenzamos con una breve descripción de esta forma de trabajo terapéutico que emplea diversas técnicas artísticas como vehículo principal. Pudimos conocer el valor de lo “simbólico” como instrumento de cambio.


Realizamos un recorrido por la Psicoterapia Humanista, fuertemente unida  a la arteterapia. Se introdujeron las distintas Escuelas Humanistas (Gestalt, Análisis Transaccional, Bioenergética y Psicodrama) y su combinación con técnicas Arteterapéuticas en sesiones de terapia.


Finalmente, cerramos el seminario con ejemplos reales aportados por Nuria donde vimos obras de los pacientes de su Centro CANUCA, tanto en sesiones individuales como en sesiones de grupo. También, todos realizamos una dinámica proyectiva Arteterapéutica “aquí y ahora”, basada en la pintura y la Gestalt, la cual aprendimos posteriormente a interpretar.

En conclusión, resultó ser una experiencia bastante enriquecedora, de un amplio abordaje tanto práctico como teórico.


¡Un beso para tod@y felices fiestas!


Lara Murvartian

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Seminarios de Arte y Psicología.


De nuevo y tras las merecidas vacaciones este año vamos a seguir con los seminarios de Arte y Psicología.
El primer seminario del nuevo curso será el viernes 9 de Octubre a las 11:00, en el seminario del L.A.H. Ese mismo día, al final del seminario podemos planificar los próximos seminarios (yo creo que uno al mes estaría bien). Después la gente interesada en el alumnado interno podríamos quedarnos y hablar sobre las actividades del curso.
Para empezar, aún estamos en negociaciones, este día podría venir la persona responsable de los talleres artísticos del pueblo de Gines desde hace 15 años(Licenciada en bellas Artes) a hablarnos de los cambios que produce la actividad artística a nivel psicológico y social en las personas (¡y de un pueblo!).
Allí nos veremos!!

lunes, 2 de marzo de 2015

Presentación del libro ASANART

¡Hola a todas y todos! Rocío Garrido nos envía la información de la presentación del libro realizado por miembros de la Asociación Andaluza de Arteterapia (ASANART). Esperamos que podáis asistir y ojalá podamos acceder a él pronto para comentarlo :)


Estimados y estimadas:

me complace invitaros, en nombre de ASANART, a la presentación del libro "Arteterapia y creatividad: implicaciones prácticas", editado por ASANART y cuyos autores, por orden de capitulación son: Jean Pierre Klein, Aire Montero, Mª Rocío Garrido, Zaira Morales, Sergio Cruz Pozuelo, Luis Herves, Juan Román, Mª Dolores López, David López, Mª Josefa Agudo, Andrés Esteban y la que os escribe. Este libro busca convertirse en una herramienta útil para el desarrollo de la creatividad y la sanación a través de la creación y la apreciación artísticas. Una nueva oportunidad para extender nuestro conocimiento sobre las posibilidades terapéuticas y preventivas del arte. 

La presentación tendrá lugar en el Ateneo de Mairena del Aljarafe, C/ Juan Ramón Jiménez S/N (tras el edificio de la Guardia Civil, a 5 minutos de la parada de metro Ciudad Expo). Día y hora: el jueves 5 de marzo a las 18,30 h. 

Además de acercarnos un poco más a este apasionante mundo de las terapias creativas, será una nueva ocasión para el reencuentro. Si no pudieras venir y conoces personas interesadas en este evento, te ruego les pases este mail. El pdf del libro se subirá a la web de ASANART para su difusión gratuita.

Un abrazo y hasta pronto

Pilar Mª Domínguez Toscano



jueves, 19 de febrero de 2015

Cienciarte

En las aulas de la universidad, la psicología se ofrece como ciencia y como profesión, no como sabiduría, es decir, un conocimiento holístico que baña la forma de ver y estar en el mundo, observando las cosas en su completud. Enseñamos a trocear y mantener a “cada cosa en su sitio”, remarcando que los sitios no pueden mezclarse. Una víctima del proceso es el arte, repudiado enérgicamente.
Sin embargo, esta conducta es contraproducente, pues otras víctimas son precisamente la profesión y la ciencia. El arte es la argamasa de la sabiduría.
La ciencia, por ejemplo, puede vivirse como técnica y como arte. En esta época, lo primero nos aplasta, lo segundo extraña. La ciencia como técnica se ejerce de forma programática y meticulosa, siguiendo un método que lleva a no sabemos dónde, pero con paso firme. No solo se pierde el horizonte; también a los sujetos que investigan, instigados para no manchar, no perturbar. Y lo hacemos de forma tan irreflexiva que confundimos términos y significados. En Manzano-Arrondo (2014) denuncio los bailes entre asepsia, objetividad, imparcialidad, neutralidad y distancia. En cualquier caso, como aprendices de gente de ciencia, se nos enseña a investigar desde la Luna, para no influir sobre lo investigado (Holloway, 2002). En los últimos años, la ciencia-técnica invade todos los espacios y se llega a extremos como los denunciados por Ordine (2013):
"los profesores se transforman cada vez más en modestos burócratas al servicio de la gestión comercial de las empresas universitarias. Pasan sus jornadas llenando expedientes, realizando cálculos, produciendo informes para (a veces inútiles) estadísticas, intentando cuadrar las cuentas de presupuestos cada vez más magros, respondiendo cuestionarios, preparando proyectos para obtener míseras ayudas, interpretando circulares ministeriales confusas y contradictorias. El año académico transcurre velozmente al ritmo de un incansable metrónomo burocrático que regula el desarrollo de consejos de todo tipo (de administración, de doctorado, de departamento, de curso de graduación) y de interminables reuniones asamblearias." (p.80).
La ciencia-arte es lo que enamora, aunque dé vergüenza confesarlo en público. Es la ciencia que se atreve, rebelde, radical, poco respetuosa con cualquier orden establecido, o con las obediencias a los gurús. Se encuentra en las antípodas de nuestro actual baboserío pro-anglosajón. En una ocasión, escribí un manifiesto en términos de “yo me siento anglosajón, es decir, me siento libre de crear, de innovar, de proponer cosas nuevas, nuevos procedimientos, nuevos vocablos, nuevos conceptos... con ello me libero del corsé español, es decir, de tener que demostrar continuamente que valgo la pena porque soy capaz de reproducir acríticamente lo que escriben los anglosajones en sus revistas, buscando en sus archivos los orígenes de mis intereses y cubriendo con sus palabras previas mis propios sueños”. Los anglosajones no tienen la culpa de ser los pastores que las ovejas han creado para no sentirse perdidas.
Un antídoto para tal estupidez colectiva, disfrazada de ciencia, es abrirla al arte. Cuando llega, la capacidad de comunicación se expande, puesto que el arte es el mayor especialista en la transmisión de la complejidad (Wagensberg, 1985). Lo he repetido muchas veces (por ejemplo, en Manzano-Arrondo, 2012): necesitamos romper fronteras a todos los niveles, lo que incluye llenar de arte la ciencia y dejar de obsesionarse por la repetición infinita de los mismos tópicos técnico-metodológicos.
En cierta ocasión, un investigador brasileño del Instituto Paulo Freire vino a una de mis clases a impartir una conferencia. Lo hizo cantando y tocando su guitarra. Fue precioso, lo que no asombra a nadie. También fue una trampa. El acuerdo previo fue que yo haría lo mismo que él iba a hacer en mi clase, cuando me invitara a Sao Paulo. No fui capaz de repetirlo, pero sí de cantar una canción tras mi intervención. Me sentí muy extraño, pero con una grata sensación que llenó mi vivencia en el resto de los cinco días del evento. Pletórico tras la experiencia, decidí aumentar el reto: en noviembre 2008 me invitaron a dar una conferencia en el castellano y frío Burgos. En su tramo final dije algo así como “necesitamos lo inesperado; repitiendo lo que se espera en cada momento que debemos hacer, no conseguiremos otra cosa que el vacío. Imaginaros que ahora yo tomara una guitarra en mis manos y cantara una canción. Lo esperable es que mi imagen de científico se viniera abajo. Una canción inserta en una conferencia no es nada serio. Pero ¿por qué nos hemos atado a la seriedad? ¿Dónde está escrito que hemos de caminar con estreñimiento para ejercer la ciencia?” Entonces saqué una guitarra que tenía preparada bajo la mesa. Ante la mirada atónita del auditorio que venía al Salón de Actos, canté Plastilina al tiempo que proyectaba su letra en la pantalla. En el último estribillo, buena parte de la sala tocaba las palmas y cantaba conmigo.
Llenar de arte la ciencia y la profesión no es cantar canciones, necesariamente. Es sentirse libre de crear, sentir extraña y ajena la obediencia.
Hace falta menos orden pertinente,
menos regla, menos tuya, menos mía;
hace falta caos salvaje y alegría;
hace falta poesía, simplemente.
(Extracto de “poesía”, de VMA).

    Vicente Manzano-Arrondo

Referencias
Holloway, J. (2002). Cómo cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy. Barcelona: El viejo topo.
Manzano-Arrondo, V. (2012). La Universidad Comprometida. Vitoria: Hegoa.
Manzano-Arrondo, V. (2014). Il Barómetro Cittadino. La risposta dell'Universitá per unire didattica, ricerca, azione. Rivista Internazionale di EDAFORUM, 9(23).
Ordine, N. (2013). La utilidad de lo inútil. Manifiesto. Barcelona: Acantilado.
Wagensberg, J. (1985). Ideas sobre la complejidad del mundo. Barcelona: Tusquets Editores.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Sobre artistas, “Yoes” y dobles.

En el último seminario estuvimos dialogando sobre el concepto de autor y artista. Concluimos que la idea del artista genial, autor inspirado por las musas, creador de obras de arte ha hecho mucho daño ya que ha convertido el Arte en un ámbito elitista y alejado de la mayoría. En ese mismo seminario comentamos que la idea del gran artista individual autor de obras de arte no es universal. Esa figura, fácilmente identificable por todos, empezó a fraguarse en el Renacimiento y llegó a su máxima expresión con la llegada del Romanticismo a finales del siglo XVIII y principio del XIX. Pues bien, el concepto de autor o creador no podemos desligarla del concepto de “Yo”, “Self”, como dicen algunos, o “Identidad”.

Es evidente que la idea del artista creador  requiere de un tipo de yo característico. Un “yo” autónomo, con claros límites, con capacidad para actuar en el mundo, más o menos identificable socialmente, estable en el tiempo y con capacidad de reflexión. No es extraño que esta forma de concebir el “yo”, de concebirnos, se consolide con fuerza a partir de la Revolución Francesa, las Revoluciones Industriales y el auge de los nacionalismos.

Pero este “Yo” está en evolución. Los cambios socio-culturales del mundo contemporáneo, el imperio de la inmediatez, los contactos sociales momentáneos y múltiples, junto con las nuevas tecnologías de la información, están fragmentando y multiplicando los “Yoes” que nos habitan. Hace una década, más o menos, K.Gergen habló del “Yo saturado”, un yo habitado por muchas perspectivas de mundo, lleno de intereses y objetivos diferentes, en muchos casos contradictorios. ¿A qué figura de artista correspondería este “Yo”?


Pero en la literatura ya apareció, prácticamente al tiempo que vencía el yo hipertrofiado romántico en el siglo XIX, el peligro (¿realmente supone un peligro?) de la fragmentación y la multiplicidad del yo. En la literatura surge por esas fechas el apasionante concepto de “Doppelgänger”. Término en alemán, que acuñó un  escritor romántico (Jean Paul Richter) a finales del siglo XVIII, que significa el que camina a tu lado y que describe la experiencia de ver a tu doble. Mejor que yo os lo explica un cantante de Rap, El Phomega, en el siguiente enlace:


Si a alguien le interesa especialmente el concepto de “Doppelgänger” publiqué un artículo sobre esta figura y sus connotaciones en el campo de la psicopatología:


En la música, incluso la actual, se pueden encontrar ejemplos de este yo del cual hablaba Gergen, múltiple, sin referencias y a la deriva, y sin embargo adaptado a las exigencias del mundo contemporáneo. Si no atentos a la letra de esta canción de Vetusta Morla…


Y es que todo cambia, hasta el “Yo”. Gracias y hasta pronto.


Javier Saavedra